La vida precoz y breve de Sabina Rivas (Luis Mandoki, 2012)


Es la más reciente cinta del director mexicano Luis Mandoki. Un realizador con  una trayectoria que incluye muestras y festivales reconocidos, gran parte de sus cintas han sido producciones estadounidenses. Solamente he visto Voces Inocentes (2004), ganadora del Oso de Cristal en la sección 14Plus, de la Berlinale 2005. La vida precoz y breve de Sabina Rivas se estrenó mundialmente en la 57ª Semana Internacional de Cine de Valladolid -Seminci 2012. Donde obtuvo el premio a Mejor Actriz para la joven protagonista Greisy Mena. Actualmente lidera con 11 nominaciones los 55 Premios Ariel, incluyendo mejor director, aunque quedó fuera de la competencia como mejor película.
Aprovechando que hace unos días he visto la película mexicana AQUÍ Y ALLÁ, he decidido seguir la línea de cintas que de alguna forma denuncian la situación precaria que viven muchas personas en el área rural en Centroamérica y México. Hago la relación porque ambas tocan el tema de migración, pero la propuesta de Mandoki es una denuncia con una carga visual fuerte que  no cesará. La cinta basada en la novela 'La Mara' de Rafael Ramírez Heredia, narra la historia de Sabina Rivas, una niña hondureña que pretende llegar a los Estados Unidos y sueña con ser una gran cantante. En su viaje es atrapada en la frontera México-Guatemala por las redes de trata de personas. 

La cinta se inicia con un ritual de iniciación muy tradicional entre las maras,  que representan actualmente una amenaza social por la violencia que generan. El Salvador, Honduras, México y Guatemala se enfrentan con estas pandillas juveniles, poblada por personas que en condición de marginalidad buscan una salida fácil a la crisis, convertidas en instituciones ilegales que controlan en territorios delimitados por ellos mismos. Producto de la incompetencia de los gobiernos. 
El director retrata en el panorama fronterizo nada más que la realidad que viven miles de centroamericanos que son  extorsionados y secuestrados en su camino al sueño americano. Miles de historias a orillas del  ferrocarril. 
Durante 114 minutos, la cinta muestra imágenes crudas, gritos y  miradas llenas de odio, tristeza, humillación, venganza y celos. Claramente se trata de un filme que denuncia la complicidad entre la policía, pandillas, narcotráfico y redes de prostitución. Una factura técnica destacable, que se vuelve un deleite con giros intrépidos que asombran. Bien acertados son algunos toques de comedia que funcionan en momentos donde la tensión está al límite. En el apartado actoral hay que destacar a su protagonista, Greisy Mena. Basta con ver fijamente sus ojos, para creernos su historia, su actuación es quizás lo más destacable del film. Lo que no se puede creer es que sea hondureña, el director vuelve a fallar como ya lo hizo antes con Voces Inocentes, la actriz de origen venezolano no tiene el acento catracho, algo que muchos tomarán como secundario pero hay que mencionarlo. Destacar también la actuación de Angelina Peláez, que interpreta a la matrona de un prostíbulo y cuyo carácter fuerte y cínico merece aplaudir. 
El director pone en la boca de algunos personajes,  una sugerente propuesta que bien podría interpretarse como la voz de los que conocen de la situación pero no se atreven a hablar. Aunque un discurso redentor comienza a quitarle seriedad a la cinta, tornándose dramática. Hay algunos personajes que pueden desconectar de la historia. Y una historia de amor de lo más aburrida, que pudo suprimirse pues no aporta nada y termina jugando en su contra  y aportando rasgos telenovelescos. Es violenta, denuncia e impacta, pero la cinta como tal no guarda esa esencia para volverla especial y terminar de sorprender. Que justamente es su violencia explícita lo que puede causar más impresiones que el desarrollo de la misma. 

La vida precoz y breve de Sabina Rivas es una Sin Nombre(Cary Fukunaga, 2009) con más violencia y guarda un poderoso parecido - sin ser tan buena-  con la brasileña Anjos do sol(Rudi Lagemann, 2006). Es una cinta incomoda en casi todo su metraje, que pudo ser algo grande pero se queda como una película valiente de denuncia, que debe ser exhibida en festivales de Derechos Humanos. 

Calificación: 4.5/10 

2 comentarios:

  1. Yoshua dijo...

    Coincidimos en varios aspectos: el acento de la protagonista, el cinismo del personaje de Doña Lita, la violencia del filme y también en lo negativo. El romance no me pareció tan melodramático y el giro que muestra el pasado de los personajes me agradó. Sí le critico el trabajo de edición, son muchos temas y personajes y se pierde el hilo en varias secuencias.

  2. Olvin Otero dijo...

    Si, coincidimos en varios puntos. Mi problema con el romance es que me recordó a Precious (2009). Como una cinta de denuncia funciona.

    Saludos Yoshua.

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