Kotoko (Japón, 2011) Dirigida por Shinya Tsukamoto


Una mujer que ve doble y que puede recuperar su tranquilidad únicamente cantando, aumentando su demencia, teme por  la vida de su pequeño hijo  tras ver noticias de muertes. Ella  es Kotoko, una mujer  con graves problemas mentales, madre y mujer solitaria que sigue preguntándose si en realidad existe en un mundo que se vuelve más turbio. Último largometraje  del director Shinya Tsukamoto, quien además de escribir,  dirigir y actuar, se encarga del  montaje y la fotografía. La cinta ganó el premio  a Mejor Película en la sección Orizzonti  en el Festival de Venecia 2011. El director se ha vuelto a comer un par de hongos para regalarnos  una oscura y esquizofrénica cinta que  no vacila en presentarnos a una mujer con un serio trastorno psicológico y no necesitamos esperar una hora para comenzar a darnos cuenta, ella misma en una voz en off, nos va narrando desde su perspectiva como es su caótica vida.

Un puzzle que no sigue una línea horizontal y que nos lleva  por un camino totalmente atemporal,  manejada de excelente manera. Sus repetidos acercamientos me parecieron un recurso para reflejar el estado anímico de la protagonista, algunas imágenes a lo falso documental no hacen más que inquietar. 
Gradualmente Kotoko va sumergiéndose en otros mundos, inicialmente es el centro de la cinta,  rodeándose de personajes que son parte simplemente del decorado. Pero a mitad del metraje es integrado un nuevo personaje que viene a darle un rumbo totalmente diferente  al filme. Acompañada de las interminables  canciones de la  protagonista que es encarnada por la cantante Cocco, que realiza su debut en el cine con un resultado destacable,  encarnando a una mujer que con preguntas existenciales nos acerca a un mundo donde el amor maternal se vuelve algo sincero, pero difícil de manejar. La cantante fue la encargada de la dirección de arte y la música, canciones llenas de susurros, bailes extraños y miradas intensas.  

La cinta es dura y no dudará en mostrar escenas de agresión física, cargadas de sangre, golpes y gritos que van a engalanar la puesta en escena y a desconcertar  a los espectadores que no estén familiarizados con este tipo de cintas. Kotoko es paranoia pura y un  violento descenso a esa locura que muchos amamos. 

Calificación: 8/10

2 comentarios:

  1. Yoshua dijo...

    Buen artículo, no das spoilers de la peli, y uno tiene deseos de verla, principalmente con lo que apuntas sobre la temática psicológica.

  2. Olvin Otero dijo...

    Muy entretenida la cinta, y como apuntas la temática psicológica es un apartado que sabe llevar el director. Te la recomiendo.

    Saludos Yoshua.

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