Cannes 2013: Palmarés de la 52ª edición de la Semana de la Crítica


La sección paralela del Festival de Cannes ha dictado sus ganadores. El jurado de la 52ª Semana de la Crítica, ha otorgado el gran premio a la cinta  SALVO, de los italianos Fabio Grassadonia y Antonio Piazza, la cinta se convierte en la sucesora de AQUÍ Y ALLÁ del realizador Antonio Méndez Esparza, que se alzó con el mismo premio en la edición de 2012. El jurado presidido por el director portugués Miguel Gomes, ha destacado la audacia de los jóvenes directores. La película que fue la encargada de inaugurar la sección,  también se ha alzado con el premio revelación. Cuenta la historia de un asesino de la mafia siciliana, que se ve envuelto en una violenta relación con una mujer ciega en un tormentoso descenso al infierno. 
Un nuevo triunfo para el cine latino, la película argentina Los dueños, de  Agustín Toscano y Ezequiel Radusky, se han llevado una mención especial. El filme narra las tensiones de la dueña de una casa y un grupo de peones que cuidan la propiedad. La ópera prima de los argentinos aspira a la Cámara de Oro. El resto de premios han ido a parar a Canadá, Alemania y Suecia. 

A continuación la lista completa con todos los ganadores. 

Largometrajes
Gran Premio de la Semana de la Crítica: SALVO, de Fabio Grassadonia & Antonio Piazza 
Mención Especial: LOS DUEÑOS, de Ezequiel Radusky y Agustín Toscano
France 4 Visionary Award: SALVO, de Fabio Grassadonia & Antonio Piazza 
Prix SACD:  LE DÉMANTÈLEMENT, de Sébastien Pilote

Cortometrajes
Discovery Award for short film: COME AND PLAY by Daria Belova
Canal + Award: PLEASURE de Ninja Thyberg


Es la más reciente cinta del director mexicano Luis Mandoki. Un realizador con  una trayectoria que incluye muestras y festivales reconocidos, gran parte de sus cintas han sido producciones estadounidenses. Solamente he visto Voces Inocentes (2004), ganadora del Oso de Cristal en la sección 14Plus, de la Berlinale 2005. La vida precoz y breve de Sabina Rivas se estrenó mundialmente en la 57ª Semana Internacional de Cine de Valladolid -Seminci 2012. Donde obtuvo el premio a Mejor Actriz para la joven protagonista Greisy Mena. Actualmente lidera con 11 nominaciones los 55 Premios Ariel, incluyendo mejor director, aunque quedó fuera de la competencia como mejor película.
Aprovechando que hace unos días he visto la película mexicana AQUÍ Y ALLÁ, he decidido seguir la línea de cintas que de alguna forma denuncian la situación precaria que viven muchas personas en el área rural en Centroamérica y México. Hago la relación porque ambas tocan el tema de migración, pero la propuesta de Mandoki es una denuncia con una carga visual fuerte que  no cesará. La cinta basada en la novela 'La Mara' de Rafael Ramírez Heredia, narra la historia de Sabina Rivas, una niña hondureña que pretende llegar a los Estados Unidos y sueña con ser una gran cantante. En su viaje es atrapada en la frontera México-Guatemala por las redes de trata de personas. 

La cinta se inicia con un ritual de iniciación muy tradicional entre las maras,  que representan actualmente una amenaza social por la violencia que generan. El Salvador, Honduras, México y Guatemala se enfrentan con estas pandillas juveniles, poblada por personas que en condición de marginalidad buscan una salida fácil a la crisis, convertidas en instituciones ilegales que controlan en territorios delimitados por ellos mismos. Producto de la incompetencia de los gobiernos. 
El director retrata en el panorama fronterizo nada más que la realidad que viven miles de centroamericanos que son  extorsionados y secuestrados en su camino al sueño americano. Miles de historias a orillas del  ferrocarril. 
Durante 114 minutos, la cinta muestra imágenes crudas, gritos y  miradas llenas de odio, tristeza, humillación, venganza y celos. Claramente se trata de un filme que denuncia la complicidad entre la policía, pandillas, narcotráfico y redes de prostitución. Una factura técnica destacable, que se vuelve un deleite con giros intrépidos que asombran. Bien acertados son algunos toques de comedia que funcionan en momentos donde la tensión está al límite. En el apartado actoral hay que destacar a su protagonista, Greisy Mena. Basta con ver fijamente sus ojos, para creernos su historia, su actuación es quizás lo más destacable del film. Lo que no se puede creer es que sea hondureña, el director vuelve a fallar como ya lo hizo antes con Voces Inocentes, la actriz de origen venezolano no tiene el acento catracho, algo que muchos tomarán como secundario pero hay que mencionarlo. Destacar también la actuación de Angelina Peláez, que interpreta a la matrona de un prostíbulo y cuyo carácter fuerte y cínico merece aplaudir. 
El director pone en la boca de algunos personajes,  una sugerente propuesta que bien podría interpretarse como la voz de los que conocen de la situación pero no se atreven a hablar. Aunque un discurso redentor comienza a quitarle seriedad a la cinta, tornándose dramática. Hay algunos personajes que pueden desconectar de la historia. Y una historia de amor de lo más aburrida, que pudo suprimirse pues no aporta nada y termina jugando en su contra  y aportando rasgos telenovelescos. Es violenta, denuncia e impacta, pero la cinta como tal no guarda esa esencia para volverla especial y terminar de sorprender. Que justamente es su violencia explícita lo que puede causar más impresiones que el desarrollo de la misma. 

La vida precoz y breve de Sabina Rivas es una Sin Nombre(Cary Fukunaga, 2009) con más violencia y guarda un poderoso parecido - sin ser tan buena-  con la brasileña Anjos do sol(Rudi Lagemann, 2006). Es una cinta incomoda en casi todo su metraje, que pudo ser algo grande pero se queda como una película valiente de denuncia, que debe ser exhibida en festivales de Derechos Humanos. 

Calificación: 4.5/10 

Aquí y Allá (Antonio Méndez Esparza, 2012)


Formado en Estados Unidos, el cineasta de origen español Antonio Méndez Esparza dirige en tierras mexicanas su ópera prima AQUÍ Y ALLÁ, una coproducción entre México, España y Estados Unidos. La cinta ganó el Gran Premio de la Semana de la Crítica de Cannes 2012. 
El cine latinoamericano busca retratar en sus cintas, la realidad que viven sus pueblos. El realizador madrileño Antonio Méndez se ha internado en un pueblo en el estado de Guerrero, uno de los sectores más pobres de México. La situación de los pobladores puede extenderse a otros países centroamericanos que a falta de empleo que genere ingresos, tienen que buscar un camino nada fácil pero que se vuelve la única salida, es el norte, especie de tierra prometida por la cual se debe dejar todo, incluyendo los seres queridos.
La historia sigue a un hombre que regresa a su pueblo, en La Montaña en el estado de Guerrero, México. Después de trabajar en Estados Unidos vuelve con su familia, su esposa lo espera con una sonrisa, sus hijas han crecido y juntos tratarán de perseguir sus sueños en su tierra natal. 

AQUÍ Y ALLÁ es una historia sobre la esperanza que guardan las personas soñadoras. Una historia sobre la migración y el proceso de readaptación familiar después de una larga ausencia. Este último apartado es bien retratado y aunque no se necesitan muchos estudios para deducir el comportamiento de las personas, la proyección es creíble. Una estética – a veces pesada-  que juega con el documental en la que abundan los planos fijos, no hacen falta decorados pues se captura fielmente la cultura rural.
Entre situaciones cotidianas los actores no profesionales se interpretan a ellos mismos. La carencia de profesionales se hace sentir y aunque las actuaciones de los protagonistas  infantiles están bien, en general el apartado actoral se vuelve poco creíble. Personajes que parecen salir para no conectarse con la audiencia. Todo lo contrario sucede con las historias secundarias, que guardan un encanto simplista creado por sus personajes, pero que a la vez se vuelve un arma de doble filo al expandir el tema principal como un virus que acaba por ahogar las buenas intenciones. 
La realidad está allí, pero no se transmite tan bien como lo que se deduce y en ese punto la cinta falla. Faltó algo de emoción, todo es muy plano, cerrado y no tenemos oportunidad de entrar y ser partícipes. La representación de un ciclo (El regreso, Aquí, El Horizonte, Allá) se vuelve una herramienta casi inútil que no aporta mucho. Eso sí, AQUÍ Y ALLÁ destaca sobre otras cintas que retratan la migración latina por ser atrevida y no recurrir a los típicos efectos violencia/muerte para despertar emoción. Al contrario y sin ser tan pretenciosa relata lo que realmente viven miles de campesinos que buscan su aquí más allá de la frontera. 

Calificación: 5/10